Al igual que otros temas de la historia, es imposible determinar con exactitud el origen del jiu-jitsu. Sin embargo, no faltan hipótesis. Todas las culturas de la historia han tenido alguna forma de combate mano a mano. El combate sin armas con frecuencia se presenta en forma de lucha y, a veces, boxeo. Es posible que las técnicas de lucha del jiu-jitsu hayan sido influidas por la Antigua Grecia. Los Juegos Olímpicos eran una de las tradiciones griegas. En verdad, uno de sus deportes más populares, el Pankration, era un deporte que incorporaba tanto las técnicas del boxeo como las de la lucha, y se hizo más popular entre los griegos que cualquiera de estos deportes individualmente. Durante sus conquistas, Alejandro el Grande (356 - 323 AC.) introdujo la cultura griega a las áreas conquistadas. Sus conquistas se extendieron hasta la India, donde introdujo las costumbres e ideales de la cultura griega a la gente de la región en la que probablemente nacieron los fundamentos del jiu-jitsu.

Un monje budista llamado Bodhidharma, príncipe experto en las técnicas guerreras del Kalaripayat realizó un viaje casi imposible en su época a través de los Himalayas.
La idea aceptada en general por la mayor parte de los historiadores es que las técnicas sistematizadas de las artes marciales vinieron desde India junto al budismo (Dharma). El concepto es que el templo Shaolin fue construido en el centro de China y allí es donde Dharma introdujo el budismo y el boxeo. Se dice que los monjes budistas del norte de India contribuyeron en gran medida al temprano desarrollo del jiu-jitsu. Los monjes eran constantemente asaltados por bandidos durante sus largos viajes por el interior de la India. Los valores morales y religiosos del budismo no fomentaban el uso de las armas de modo que se vieron obligados a desarrollar un sistema de defensa personal sin armas.
Estos monjes eran hombres muy sabios que poseían un conocimiento perfecto del cuerpo humano. Por consiguiente, aplicaron leyes físicas tales como el principio de palanca, velocidad, equilibrio, centro de gravedad, fricción, transmisión del peso, y manipulación de los puntos vitales de la anatomía humana para crear un arte científico de defensa personal.
Otra versión apoya la idea de que el jiu-jitsu vino de China durante la época de la caída de la dinastía Ming. En ese entonces un monje chino llamado Chin Gen Pinh fue a Japón acompañado de su experiencia y sus conocimientos de Kempo, conocido como “Mano China.” Otra teoría dice que hubo practicantes de Chikura Karube, un deporte de lucha desarrollado alrededor de 200 AC. Se dice que el Chikura Karube luego se transformó en jiu-jitsu en Japón.
Una cosa es cierta con respecto a estas teorías: los japoneses fueron los responsables de refinar un tipo de lucha y convertirlo en un sistema de lucha sofisticado llamado “Jiu-Jitsu,” que fue desarrollado en Japón durante el período feudal.

Representación del grappling en la antigüedad.
EL ARTE DEL SAMURAI
Entre los siglos 8 y 16, la historia de Japón estuvo plagada de constantes guerras civiles y se usaron, practicaron, y perfeccionaron muchos sistemas del jiu-jitsu en el campo de batalla. Este entrenamiento fue utilizado para conquistar rivales armados y que, además, usaban armadura. Originalmente fue un arte diseñado para la guerra pero luego de la abolición del sistema feudal en Japón, fue necesario modificar el arte para que fuera adecuado para la práctica. Durante los tiempos feudales, el jiu-jitsu fue conocido también como Yakara, Hakuda, Kogusoko, y una variedad de otros nombres. El primer registro del uso de la palabra "Jiu-Jitsu" data de 1532 y fue acuñado por Hisamori Tenenuchi
cuando estableció oficialmente la primera escuela de jiu-jitsu en Japón. La historia del arte durante este tiempo es incierta debido a que los maestros mantenían todo en secreto con la intención de darle un aire de importancia a su arte. Luego cambiarían las historias sobre su arte para ajustarlas a sus propias necesidades.
Aproximadamente en 1603, enseguida de la formación del gobierno militar de Tokugawa por Tokugawa Ieyasu, Japón gozó de un período bastante pacífico. Durante este periodo (1603-1868), las guerras civiles feudales que habían plagado Japón durante siglos, comenzaron a desaparecer. Sin embargo, como dice el adagio “vivir en paz, pero recordando la guerra,” las tradiciones del budo clásico (artes marciales) exigían que todos aprendieran un método de defensa personal para aquellas situaciones en las que no se podían usar armas. La práctica del jiu-jitsu continuó propagándose. Las formas y técnicas para la lucha con armas comenzaron a dejar paso a los estilos sin armas, que incorporaron muchas de las técnicas de lucha de los estilos más antiguos.
Cuando terminó el periodo feudal (el jiu-jitsu ya no era necesario en el campo de batalla), se necesitaba una forma realista de practicar al arte. Por ese motivo Jigoro Kano (1860--1938), un hombre educado, miembro del Departamento de Cultura y practicante de jiu-jitsu, a fines de 1800, desarrolla su propia versión del jiu-jitsu, llamado “Judo.” El judo era útil porque permitía que los practicantes probaran el arte de manera realista y segura.
Luego de un enfrentamiento entre los antiguos estilos de jiu-jitsu y judo en el cuartel general de la policía de Tokio, el judo fue declarado arte marcial nacional de Japón. Era el arte oficial usado por los oficiales encargados del cumplimiento de la ley a fines de 1800, y continúa siendo popular hasta el día de hoy.
Gracias a su carácter deportivo (debido a las reglas que le convirtieron en una práctica segura), los alumnos de jiu-jitsu de la escuela de Kano pudieron practicar con más frecuencia debido a que no tenían que estar siempre recuperándose de las lesiones. Esto multiplicó el tiempo de entrenamiento de los estudiantes de la escuela de Kano y mejoró drásticamente sus habilidades. El judo (la versión de Kano del jiu-jitsu) fue una forma suavizada del jiu-jitsu, pero igualmente contenía suficientes técnicas para preservar su efectividad real. Lo llamó “Kodokan Judo.” En opinión de Kano, el problema era que el trabajo en el suelo no era tan importante como lograr el golpe o la bajada. Así el judo no ponía énfasis en la pelea en el suelo.
Existe una teoría que afirma que el judo fue desarrollado con el propósito de ocultar al mundo occidental la efectividad realista del jiu-jitsu. Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos soldados de Estados Unidos descubrieron el arte del judo y los trajeron con ellos a los Estados Unidos.

Dibujo de samurai siendo sometido con una técnica de Jiu Jitsu.


Maestro Jigoro Kano mostrando una técnica de Jiu Jitsu.
El maestro Jigoro Kano observando a sus alumnos de Judo.
Cuando los días de los Samurai llegaron a su fin, el revolver reemplazó a la espada y se desarrollaron nuevas formas deportivas de practicar artes marciales. Finalmente, aparecieron en Japón muchas variaciones diferentes del jiu-jitsu incluyendo Karate, Aikido y Judo. Pero estas artes carecían de las piezas esenciales de las que estuvo conformado el arte completo del jiu-jitsu.Esta falta de realismo creó años de confusión en la comunidad de las artes marciales, una confusión a la que el legendario Bruce Lee se referiría luego como el “caos clásico.” Bruce Lee fue alumno de judo y realizó muchos estudios sobre la lucha durante su vida. Criticó la ineficiencia de las artes marciales tradicionales.
LA CONEXIÓN GRACIE

Mitsuyo Maeda. Tambien conocido como Conde Koma.

Carlos Gracie aplicando una palanca al brazo.
Las escuelas más tradicionales de combate simplemente practicaban técnicas que ya no eran adecuadas para el combate de la época moderna y, al no tener ninguna forma segura de ponerlas a prueba, el practicar estas artes se convirtió en algo parecido a nadar sin agua.
Fue recién cuando la familia Gracie conoció en Brasil el arte deportivo del judo y el arte de combate del jiu-jitsu que el verdadero arte del jiu-jitsu volvió a recobrar vida. El Jiu-Jitsu Japonés (practicado como judo) fue presentado a la familia Gracie en Brasil alrededor de 1914 por Esai Maeda, quien también era conocido como el Conde Koma. Maeda era campeón de jiu-jitsu y alumno directo de Kano, en el Kodokan de Japón. Nació en 1878, y comenzó a estudiar judo (el jiu-jitsu de Kano) en 1897.
En 1914, Maeda tuvo la oportunidad de viajar a Brasil como parte de una gran colonia japonesa de inmigrantes. En Brasil, en el estado norteño de Para, se hizo amigo de Gastão Gracie, un comerciante influyente, que ayudó a Maeda a establecerse. Para mostrar su gratitud, Maeda se ofreció a enseñarle Jiu-Jitsu Japonés tradicional al hijo mayor de Gastão, Carlos Gracie. Carlos estudió por dos años y finalmente pasó sus conocimientos a sus hermanos.
Helio Gracie, el menor de los ocho hijos de Gastão y Cesalina Gracie (tres eran niñas), siempre fue un niño físicamente muy débil. Cuando subía las escaleras corriendo se sentía desmayar y nadie pudo averiguar el motivo.
A los catorce años, se mudó con sus hermanos mayores que vivían en Botafogo, un suburbio de Río de Janeiro, donde enseñaban jiu-jitsu. Por recomendación médica, Helio pasó varios años limitado simplemente a observar cuando sus hermanos daban clase.
Un día, cuando Helio tenia 16 años, se presentó un alumno cuando Carlos no estaba presente. Helio, quien había memorizado todas las técnicas observando las clases que dictaban sus hermanos, se ofreció a comenzar la clase. Cuando la clase terminó, llegó Carlos y se disculpó por la demora. El estudiante respondió: "No hay problema. Disfruté mucho la clase que me dio Helio y, si usted no tiene inconveniente, me gustaría mucho continuar tomando clases con él.” Carlos estuvo de acuerdo y Helio se convirtió en instructor.
EL NACIMIENTO DEL GRACIE JIU JITSU
Helio pronto se dio cuenta que, debido a su físico débil, la mayor parte de las técnicas que había aprendido al observar las clases de Carlos, le resultaban particularmente difíciles. Ansioso por lograr que las técnicas le fueran de utilidad, comenzó a modificarlas para que se ajustaran a su cuerpo débil. Poniendo énfasis en el uso del principio de palanca y el sentido de la oportunidad, y dando prioridad a estos con respecto a la fuerza y la velocidad, Helio virtualmente modificó todas las técnicas y, errando y probando, creó el Gracie Jiu-Jitsu o Jiu-Jitsu Brasileño.
Entre los siglos 8 y 16, la historia de Japón estuvo plagada de constantes guerras civiles y se usaron, practicaron, y perfeccionaron muchos sistemas del jiu-jitsu en el campo de batalla. Este entrenamiento fue utilizado para conquistar rivales armados y que, además, usaban armadura. Originalmente fue un arte diseñado para la guerra pero luego de la abolición del sistema feudal en Japón, fue necesario modificar el arte para que fuera adecuado para la práctica. Durante los tiempos feudales, el jiu-jitsu fue conocido también como Yakara, Hakuda, Kogusoko, y una variedad de otros nombres.
Para demostrar la efectividad de su nuevo sistema, Helio desafió abiertamente a todos los arte-marcialistas reputados de Brasil. Peleó 18 veces, incluyendo peleas contra el que en una ocasión fue el campeón mundial de lucha libre de peso completo, Wladek Zbyszko y el temible Kato, quien al momento de enfrentarse a Helio era considerado el Judoka número dos del mundo, a quien, a propósito, Helio dejó inconsciente en seis minutos. Su victoria ante Kato lo calificó para ingresar al

Gran Maestro Helio Gracie.
cuadrilátero junto al campeón del mundo, Masahiko Kimura, quien pesaba 80 libras más que Helio. Kimura ganó la pelea pero quedó tan impresionado con las técnicas de Helio, que le pidió que fuera a enseñar a Japón aduciendo que las técnicas que Helio exhibió durante el enfrentamiento no existían en Japón. Fue el reconocimiento del mejor del mundo a la dedicación de Helio y su aporte al refinamiento del arte.
A los 43 años de edad, Helio y su rival, el ex alumno, Waldemar Santana, establecieron el record mundial con la ininterrumpida lucha sin restricciones más larga de la historia cuando, increíblemente, ambos pelearon durante 3 horas y 40 minutos.
Helio, ampliamente considerado el primer héroe deportivo de la historia de Brasil, también retó a los íconos del boxeo Primo Carnera, Joe Louis, y Ezzard Charles. Ninguno de ellos aceptó el reto.
Dedicado hombre de familia, fue un ejemplo de vida saludable y epitome del coraje, disciplina, determinación, e inspiración para toda la gente. Una leyenda de la era moderna, Helio Gracie fue aclamado internacionalmente por su dedicación a la diseminación del arte y es reconocido como el creador del Gracie Jiu-Jitsu o el Jiu-Jitsu Brasileño.