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GRAN MAESTRO HELIO GRACIE

En 1914, el maestro de jiu-jitsu, Esai Maeda, también conocido como el Conde Coma, tuvo la oportunidad de viajar a Brasil como parte de una gran colonia de la inmigración Japonesa. En Brasil, en el estado norteño de Para, hizo amistad con Gastão Gracie, un hombre de negocios influyente quien ayudó a Maeda a establecerse. Como prueba de su gratitud, Maeda ofreció enseñar jiu-jitsu tradicional Japonés al hijo mayor de Gastão, Carlos Gracie. Carlos tomó lecciones durante varios años y eventualmente trasmitió sus conocimientos a sus hermanos.

Helio Gracie, el menor de los ocho hijos de Gastão y Cesalina Gracie (tres eran niñas), siempre fue un niño físicamente muy débil. Cuando subía las escaleras corriendo se sentía desmayar y nadie pudo averiguar el motivo. De hecho, cuando terminó el Segundo grado, convenció a su madre de que no se sentía en condiciones de continuar asistiendo a la escuela. Ella le creyó y Helio nunca volvió a la escuela.

Cuando la familia tuvo problemas financieros luego de su mudanza a Río, algunos de los niños fueron a vivir con otros familiares. Helio fue a vivir con sus tías y, por medio de estos contactos familiares, encontró trabajo como timonel con un equipo popular de remo local, y eventualmente se mudó a las residencias del equipo. Su espíritu indomable y su gran sentido del humor se combinaron para convertirle en un joven muy problemático. De hecho, debido a su incansable habilidad de volver “loca” a la gente, se ganó el apodo de "Caxinguelê" o "Ardilla" en Portugués.

A los catorce años, se mudó con sus hermanos mayores que vivían en Botafogo, un suburbio de Río de Janeiro, donde enseñaban jiu-jitsu. Por recomendación médica, Helio pasó varios años limitado simplemente a observar cuando sus hermanos daban clase.

Un día, cuando Helio tenia 16 años, se presentó un alumno cuando Carlos no estaba presente. Helio, quien había memorizado todas las técnicas observando las clases que dictaban sus hermanos, se ofreció a comenzar la clase. Cuando la clase terminó, llegó Carlos y se disculpó por la demora. El estudiante respondió: "No hay problema. Disfruté mucho la clase que me dio Helio y, si usted no tiene inconveniente, me gustaría mucho continuar tomando clases con él.” Carlos estuvo de acuerdo y Helio se convirtió en instructor.

Helio pronto se dio cuenta que, debido a su físico débil, la mayor parte de las técnicas que había aprendido al observar las clases de Carlos, le resultaban particularmente difíciles. Ansioso por lograr que las técnicas le fueran de utilidad, comenzó a modificarlas para que se ajustaran a su cuerpo débil. Poniendo énfasis en el uso del principio de palanca y el sentido de la oportunidad, y dando prioridad a estos con respecto a la fuerza y la velocidad, Helio modificó virtualmente todas las técnicas y, errando y probando, creó el Gracie Jiu-Jitsu o el Jiu-Jitsu Brasileño.

Para demostrar la efectividad de su nuevo sistema, Helio desafió abiertamente a todos los arte-marcialistas reputados de Brasil. Peleó 18 veces, incluyendo peleas contra el que en una ocasión fue el campeón mundial de lucha libre de peso completo, Wladek Zbyszko y el temible Kato, quien al momento de enfrentarse a Helio era considerado el Judoka número dos del mundo, a quien, a propósito, Helio dejó inconsciente en seis minutos. Su victoria ante Kato lo calificó para ingresar al cuadrilátero junto al campeón del mundo, Masahiko Kimura, quien pesaba 80 libras más que Helio.

En un acontecimiento digno de una película de Hollywood, en una oportunidad se tiró a las aguas infestadas de tiburones del Océano Atlántico, para salvar a un hombre que corría peligro de ahogarse. Este acto heroico le valió una medalla de honor.

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A los 43 años de edad, Helio y su rival, el ex alumno, Waldemar Santana, establecieron el record mundial con la ininterrumpida lucha sin restricciones más larga de la historia cuando, increíblemente, ambos pelearon durante 3 horas y 40 minutos.

Helio, ampliamente considerado el primer héroe deportivo de la historia de Brasil, también retó a los íconos del boxeo Primo Carnera, Joe Louis, y Ezzard Charles. Ninguno de ellos aceptó el reto.

Una leyenda de la era moderna, Helio Gracie ganó la aclamación internacional por su dedicación a la promoción del arte y la filosofía del Gracie Jiu-jitsu. Un dedicado hombre de familia que fue un ejemplo de vida saludable, epitome del coraje, la disciplina, determinación, y un ejemplo para todos los que le conocieron.

 

Texto extraido de www.gracieacademy.com

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